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El Centro UNESCO de Montevideo es una asociación civil sin fines
de lucro, fundada el 27 de agosto de 1999 a iniciativa de un grupo
de ciudadanos sensibles hacia las temáticas que promueve la UNESCO,
y reconocido por la Comisión Nacional de Cooperación para la UNESCO,
y avalado por la Comisión ad hoc en su Segunda Sesión en Koksijde
(Flandes, Bélgica) del 28-29 de junio del 2003, como Centro
UNESCO Internacionalmente Reconocido.
Se reconoce como parte del colectivo de organizaciones de la sociedad
civil mundial que hacen suya la misión esencial de la UNESCO y se
organizan en la Federación Mundial de Asociaciones, Clubes y Centros
UNESCO (FMACU).
Por esto, el Centro UNESCO de Montevideo dedica especial atención
a las líneas de actuación de la UNESCO, fundamentalmente
en lo relativo al compromiso con la construcción de una cultura
de paz, de cuyo movimiento global somos puntos focales. Una
cultura de paz, concebida desde el reconocimiento de la diversidad
cultural y desde una especial atención a los procesos de
constitución de identidades en una perspectiva regional.
|| Misión | Principales
ejes temáticos | Actividades ||
Misión
El Centro UNESCO de Montevideo asume con convicción la misión
de la UNESCO de contribuir a la Paz y a la Seguridad estrechando
la colaboración entre las naciones mediante la educación, la ciencia
y la cultura, a fin de asegurar el respeto universal a los Derechos
Humanos y las libertades fundamentales que sin distinción de raza,
sexo, idioma o religión, la Carta de las Naciones Unidas reconoce
a todos los pueblos del mundo.
Compartimos plenamente la búsqueda y construcción de una convivencia
social pacífica, creativa, libre y solidaria, que haga posible un
desarrollo justo y sustentable y que se base en un consenso ético
y político construido a través del diálogo entre múltiples identidades.
Esa búsqueda se propone también consolidar y profundizar una democracia
respetuosa de los Derechos Humanos, pluralista y orientada hacia
la superación de la pobreza y de tantas exclusiones inaceptables,
todavía presentes en nuestro medio.
Entendemos que en el Uruguay actual, y en la región del Cono Sur
de América Latina, resulta urgente que los legados históricos y
los esfuerzos recientes y actuales, logren reformularse creativamente
para poder acompañar y orientar los cambios culturales, tecnológicos,
económicos e institucionales, así como el proceso de integración
y apertura al mundo globalizado.
A esa tarea nos proponemos contribuir con nuestros esfuerzos y
aportes desde el Uruguay, particularmente atentos al proceso de
integración que en su aspecto comercial y económico se expresa en
el MERCOSUR.
Principales ejes temáticos
Para llevar adelante su misión, el Centro UNESCO de Montevideo
se ha fijado tres grandes ejes centrales de trabajo, que no son
excluyentes de otros y que se interrelacionan entre sí. Estos son:
- Diversidad cultural
- Identidad y Patrimonio
- Integración y Cultura de Paz
Diversidad Cultural
La diversidad cultural como eje de trabajo implica la aceptación
y el compromiso de proteger y promover la diferencia, auspiciando
un marco de convivencia y un ambiente de oportunidades para que
ello se realice.
El compromiso con la diversidad cultural implica conocer y aceptar
las diferencias entre los múltiples colectivos humanos que conviven
y construyen una misma nación. Es promover una convivencia inclusiva
y que favorezca el pleno desarrollo humano personal y colectivo
Identidad y Patrimonio
Los procesos de cambio global encuentran o suscitan a la vez
la reafirmación de las identidades a la vez que las reformulan
y reconfiguran.
A su vez, la integración regional -y particularmente el proceso
del MERCOSUR en nuestra región- genera procesos de construcción
de grandes regiones que de alguna manera superan las restricciones
del Estado nacional, incorporando visiones más transfronterizas
y regionales. Esto no supone dejar de lado la dimensión de lo
nacional o lo local, sino que en el marco de la fuerte interrelación
entre procesos homogeneizadores con fuertes reclamos de diversidad
y particularismos en el plano social, político y cultural, el
tema de los procesos de constitución de identidades en estos nuevos
contextos cobra una relevancia indesmentible.
Vivimos una profunda transformación en las modalidades de construcción
y resignificación de las identidades sociales, y por eso es necesario
contribuir al desarrollo de esta temática y la inclusión de la
misma en la agenda pública y colectiva.
En este sentido, entendemos el patrimonio cultural en su sentido
amplio, con sus diferentes manifestaciones, tradiciones culturales
e históricas que expresan la diversidad de nuestra sociedad y
su identidad. Concebimos el patrimonio, más que como el conjunto
de monumentos históricos, como la totalidad dinámica y viva de
la creación del hombre que comprende el conjunto de bienes materiales
e inmateriales propios de una cultura determinada que le dan vida
y sentido, debiendo ser preservados para la posteridad como herencia
y elemento de continuidad colectiva en el tiempo.
La importancia del patrimonio
radica fundamentalmente en su contribución a la identidad cultural
de un pueblo. La identidad cultural se ve expresada así como una
consecuencia de la identificación de una sociedad con su cultura,
su autoconocimiento y el desarrollo de la conciencia histórica
y social de un pueblo.
Integración y Cultura de Paz
El desafío de aportar a la construcción de una cultura de paz
que cultive la tolerancia y el respeto a todos con independencia
de sus opciones o características personales es un reto fundamental
para el mundo, la región y nuestro país.
La construcción de una cultura de paz en una región en proceso
de integración, implica prestar especial atención a la convivencia
pacífica y al concepto de desarrollo.
La noción y concepciones de desarrollo también se han visto impactadas
y desbordadas y es clara la necesidad de reformularlas incorporando
inequívocamente las culturas locales. Nos referimos al concepto
de cultura en sentido amplio que lo hace sinónimo de ese ámbito
especial de vivencias compartidas, en las que un colectivo dirime
sus modos de pensar y de sentir, sus símbolos y relatos asociativos,
las ideas y significaciones que en una sociedad delimitan lo que
se puede hacer y lo que no, en suma, esa área definitoria desde
la que se configura el sentido social de las prácticas y creencias.
El desarrollo y las formas que éste asuma es también una forma
de construcción de la paz.
Actividades
Para lograr sus fines el Centro contribuye a la promoción
de las temáticas mencionadas a través de actividades
concretas, como conferencias, seminarios, investigaciones, producción
y difusión de material de divulgación masiva, etc.
Desarrolla actividades dirigidas a sensibilizar y movilizar a la
sociedad, en la perspectiva citada, a través de simposios,
seminarios, publicaciones, etc.
A tales efectos, mantiene vínculos activos con una amplia
gama de interlocutores, tanto en el ámbito estatal como en
el de la sociedad civil, en el país y en el plano internacional.
En el ámbito local mantiene un acuerdo de cooperación
en el área cultural con la Intendencia Municipal de Montevideo,
con la que co-organiza el Foro Montevideo 2003 Diversidad Cultural.
Integra el Comité
Uruguay del Foro Social Mundial junto con una treintena de organizaciones
de la sociedad civil.
Igualmente es promotor del Foro Interreligioso de Uruguay, así
como del Espacio de Diálogo Interreligioso, en el que participan
organizaciones y creyentes de muy diferentes confesiones.
Comprometido con la Cultura de Paz, es promotor e integrante de
la Red internacional
de jóvenes para la construcción de la Paz, así
como punto focal internacional de la Década
por una la Cultura de Paz y no Violencia.
Mantenemos un convenio de colaboración e intercambio con
el Centro Latinoamericano de
Economía Humana (CLAEH). El mismo establece un marco
de trabajo conjunto y pone especial énfasis en un programa
de investigación y difusión del Patrimonio Natural
y Cultural del Uruguay.
Es institución referente para el desarrollo de pasantías
de alumnos de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad
Católica del Uruguay.
Brinda apoyo logístico a la Relatoría Especial del
Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en
los temas de tráfico, prostitución y pornografía
infantil.
En el ámbito internacional, es miembro de la Federación
Mundial de Asociaciones, Clubes y Centros UNESCO (FMACU) y asume
el compromiso de trabajar por la consolidación del movimiento
de asociaciones UNESCO a través de la promoción y
el asesoramiento a nuevas asociaciones de la región.
Desarrolla el programa Voluntarios del Centro UNESCO con la cooperación
de asociaciones UNESCO españolas.
Edita una publicación en formato electrónico, Boletín
CUM, que se distribuye a cientos de asociaciones y personas
interesadas en las temáticas propias de la institución.
Gestiona un centro de documentación
abierto a la consulta pública sobre temáticas de Naciones
Unidas en General, y de la UNESCO en particular. Este centro de
documentación, está integrado en la Red UNESCO de
Bibliotecas Asociadas, UNAL
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