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Manual para evaluación de la biodiversidad en Reservas
de la Biosfera
Gonzalo Halffter, Claudia E. Moreno y Eduardo O.
Pineda
M&T SEA, vol. 2, 2001, 84 pp. Coedición: SEA, CYTED
& ORCYT-UNESCO Montevideo
Solicitudes para adquirirlo:
Sociedad Entomológica Aragonesa (SEA)
Avda. Radio Juventud, 37
50012 Zaragoza (España)
http://entomologia.rediris.es/sea/index.htm
Resumen:
Las reservas de la biosfera son un instrumento cuya
finalidad es conciliar la conservación de la biodiversidad
con el desarrollo humano, a través del uso sostenible
de los recursos. Asimismo, se pretende que las reservas
de la biosfera cumplan una función de observatorio de
los cambios bióticos y climáticos globales. Las bases
para la conservación de la diversidad biológica deben
alcanzarse mediante un enfoque que integre conocimientos
en ecología, genética, biogeografía, biología evolutiva,
sistemática y disciplinas afines. Por lo tanto, resulta
urgente generar información actual y comparable, sobre
la relación entre la biodiversidad y las diferentes
actividades humanas, lo que permitirá establecer planes
generales de conservación y manejo, así como encontrar
soluciones rápidas y fiables a los problemas de deterioro
ambiental.
Este manual propone una estrategia para obtener, de
manera rápida y sencilla, un panorama sobre la diversidad
de especies y los procesos que la regulan a escala de
paisaje, en especial aquellos relacionados con actividades
humanas como la fragmentación y la modificación de los
ecosistemas. La mayor utilidad de esta metodología es
medir y predecir los efectos de las alteraciones de
origen humano y pretende ser, además, una guía en el
diseño de los programas de evaluación y monitoreo de
la biodiversidad.
La estrategia esta basada en tres puntos fundamentales:
i) Referencia al paisaje como escala geográfica de estudio;
ii) El uso de grupos indicadores o parámetro como estimador
de la biodiversidad; y iii) El análisis conjunto de
la riqueza de especies local (diversidad alfa), del
reemplazo de especies entre hábitats (diversidad beta)
y de la riqueza de especies al nivel de paisaje (diversidad
gamma).
La ejecución de los métodos aquí propuestos en distintas
reservas, proporcionará información relevante para entender
la naturaleza de los componentes de la diversidad, sus
interacciones espaciales y temporales y la forma en
que responden a las transformaciones de origen humano.
Asimismo, es posible analizar las repercusiones que
la forma y dimensión de las áreas protegidas tiene sobre
la conservación de la biodiversidad, no sólo en las
reservas ya establecidas, sino también en aquellas por
proponer.
El manual está dirigido a estudiantes, gestores de
reservas de la biosfera, técnicos y profesionales en
general, que pretendan realizar estudios sobre biodiversidad.
Contiene además, un conjunto de ejercicios con los cuales
se pretende hacer más claro el manejo y análisis de
los datos. Aunque los protocolos de muestreo y análisis
sugeridos se concretan a reservas de la biosfera terrestres,
su aplicación en sistemas acuáticos es posible mediante
el ajuste de métodos propios del hábitat.
Métodos para medir la biodiversidad
Claudia
E. Moreno
M&T SEA, vol. 1, 2001, 84 pp.
Coedición: SEA, CYTED & ORCYT-UNESCO Montevideo
Solicitudes para adquirirlo:
Sociedad Entomológica Aragonesa (SEA)
Avda. Radio Juventud, 37
50012 Zaragoza (España)
http://entomologia.rediris.es/sea/index.htm
Resumen:
Todos los sistemas biológicos son diversos. Es decir,
varían en el número y cantidad de las partes que los
forman. La diversidad biológica o biodiversidad es la
propiedad de la vida, a distintos niveles de organización,
de ser diversa. Así, los individuos de una especie muestran
diferencias en la estructura de su ácido desoxirribonucleico
(ADN), la molécula que codifica la información genética.
A esta variabilidad se le conoce como diversidad genética.
En otro nivel de organización, las comunidades ecológicas
están integradas por un determinado número de especies,
y cada una de estas especies tiene una cierta importancia
en la comunidad. Dicha importancia está determinada
por el numero de individuos, biomasa, cobertura, etc.
de cada una de las especies. A esta variabilidad se
le conoce como diversidad de especies. Finalmente, las
áreas geográficas que se distinguen como "paisajes"
por tener una historia y condiciones ambientales particulares,
están integradas por distintos hábitats que intercambian
materiales bióticos y abióticos. El número y representatividad
de estos hábitats constituyen la diversidad de ecosistemas
en el paisaje. Durante las últimas décadas han surgido
numerosas propuestas de métodos para medir las diferentes
facetas de la biodiversidad. Pero a pesar de que la
importancia de la biodiversidad es evidente desde diferentes
puntos de vista, no se cuenta aún con protocolos estándar
para medirla. En su gran mayoría, los métodos propuestos
han sido publicados en inglés en revistas especializadas
sobre ecología, por lo que su consulta en los países
hispano-parlantes no es sencilla. Este trabajo reúne
y ejemplifica los métodos más comunes para medir la
biodiversidad. El énfasis principalmente se ha dado
en la diversidad de especies por ser éste el nivel de
organización mejor conocido a la fecha, aunque se incluye
también una descripción general y referencias bibliográficas
sobre métodos de evaluación de la diversidad genética
y de la diversidad de ecosistemas. Para facilitar la
selección de los métodos más adecuados a cada caso particular,
dichos métodos se presentan clasificados con relación
al aspecto biológico que cada uno de ellos resalta.
Así, para evaluar la diversidad en el interior de cada
comunidad o tipo de hábitat (diversidad alfa), el lector
puede seleccionar entre los métodos que evalúan solamente
el número de especies, o los métodos que enfatizan la
estructura de comunidad considerando simultáneamente
su número de especies y la importancia relativa de cada
una de las especies. Estos métodos basados en la estructura
de la comunidad pueden resaltar la dominancia de unas
cuantas especies (como en el caso del índice de Simpson)
o bien el grado de equidad entre las distintas especies
(como el índice de Shannon-Wiener). Por otra parte,
para comparar dos o más comunidades en función de los
cambios en la composición de las especies que presentan
(diversidad beta) se sugieren distintos métodos que
consideran sólo la presencia o ausencia de las especies
en las comunidades, o bien la importancia relativa de
cada especie. Finalmente, se presentan algunos métodos
para analizar la diversidad del conjunto de comunidades
que forman un paisaje (diversidad gamma), basados en
la contribución de las diversidades alfa y beta. Así,
esta antología de métodos constituye una guía sencilla
para aquellos interesados en estudios de ecología de
comunidades o en evaluaciones ambientales sobre la biodiversidad.
Resulta particularmente útil cuando se pretende cuantificar
el cambio en la diversidad de especies como resultado
de perturbaciones o modificaciones en los ecosistemas,
o para dar seguimiento a tales cambios a través del
tiempo (monitoreo).
Biogeografía de América Latina
y el Caribe
Juan J. Morrone
M&T SEA, vol. 3, 2001, 148 pp.
Coedición: SEA, CYTED & ORCYT-UNESCO Montevideo
Solicitudes para adquirirlo:
Sociedad Entomológica Aragonesa (SEA)
Avda. Radio Juventud, 37
50012 Zaragoza (España)
http://entomologia.rediris.es/sea/index.htm
Resumen:
Se propone un nuevo esquema biogeográfico para América
Latina y el Caribe. Se detallan sus tres regiones, ocho
subregiones y 70 provincias, y se señalan los taxones
que las caracterizan, su vegetación predominante, sus
posibles relaciones y su estatus de conservación. La
región Neártica básicamente se sitúa en las áreas templado-frías
de América del Norte, en Canadá, los Estados Unidos
de América y el norte de México. Comprende cinco provincias:
California (porción septentrional de la península de
Baja California), Baja California (península de Baja
California), Sonora (áreas costeras del noroeste de
México, desde la porción nororiental de la península
de Baja California hasta la cuenca del río Piaxtla en
el sur), Altiplano Mexicano (centro de México, entre
la Sierra Madre Occidental y la Sierra Madre Oriental,
en los estados de Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato,
Chihuahua, Jalisco, Michoacán, Tlaxcala, Puebla, Coahuila,
Durango y Nuevo México, así como pequeñas porciones
de Nuevo León y Sonora) y Tamaulipas (áreas costeras
de la porción septentrional del Golfo de México, al
norte de la cuenca del río Pánuco). La región Neotropical
básicamente se sitúa en los trópicos americanos, desde
el norte de México hasta el centro de la Argentina:
comprende cuatro subregiones. La subregión Caribeña
es la más septentrional, limitando al norte con la región
Neártica; se extiende por el centro y sur de México,
Mesoamérica, las Antillas, y el noroeste de América
del Sur, en Ecuador, Colombia. Venezuela y Trinidad
y Tobago. Comprende 29 provincias: Sierra Madre Occidental
(oeste de México, en los estados de Chihuahua, Durango,
Zacatecas, Sonora, Sinaloa, Nayarit y Jalisco). Sierra
Madre Oriental (este de México, en los estados de San
Luis Potosí, Coahuila, Hidalgo, Nuevo León, Veracruz,
Puebla y Querétaro), Eje Volcánico Transmexicano (centro
de México, en los estados de Guanajuato, México, Distrito
Federal, Jalisco, Michoacán, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala
y Veracruz), Depresión del Balsas (centro de México,
en los estados de Guerrero, México, Jalisco, Michoacán,
Morelos, Oaxaca y Puebla, intercalada entre las provincias
del Eje Volcánico Transmexicano y la Sierra Madre del
Sur), Sierra Madre del Sur (centro sur de México, desde
el sur de Michoacán hasta Guerrero y Oaxaca, y parte
de Puebla), Costa Pacífica Mexicana (franja angosta
en la costa pacífica de México, El Salvador, Honduras,
Nicaragua, Costa Rica y Guatemala), Golfo de México
(costa del Golfo de México, en el este de México, Belice
y norte de Guatemala), Península de Yucatán (península
de Yucatán, en los estados mexicanos de Campeche, Yucatán
y Quintana Roo), Chiapas (sur de México, Guatemala,
Honduras, El Salvador y Nicaragua), Oriente de América
Central (este de América Central, desde Guatemala hasta
Panamá), Occidente del Istmo de Panamá (oeste de América
Central, desde Costa Rica al oeste de Panamá), Bahamas
(archipiélago de las Bahamas, comprendiendo las islas
de Abaco-Grand Bahama, Andros-Bimini, Cat, Crooked-Mayaguana,
Exumas, Inaguas, Long-Ragged Island Range, Mona, New
Providence-Eleutheras, San Salvador-Rum Cay, St. Eustatius,
St. Kitts, St. Lucia, St. Martín, St. Vincent, y Turks
y Caicos), Cuba (isla de Cuba), Islas Caimán (archipiélago
que incluye las islas Grand Cayman, Litlle Cayman y
Cayman Brac), Jamaica (isla de Jamaica), Española (isla
de La Española), Puerto Rico (isla de Puerto Rico),
Antillas Menores (archipiélagos de las Antillas Menores
y de las islas Vírgenes), Chocó (costa pacífica del
norte de Ecuador, Colombia y Panamá), Maracaibo (norte
de Colombia y noroeste de Venezuela), Costa Venezolana
(norte de Venezuela y Colombia, incluyendo también las
islas de Aruba, Curaçao y Bonaire), Trinidad y Tobago
(islas de Trinidad y Tobago), Magdalena (oeste de Venezuela
y noroeste de Colombia), Llanos Venezolanos (llanos
de gran parte de Venezuela y nordeste de Colombia),
Cauca (oeste de Colombia y Ecuador), Islas Galápagos
(archipiélago de Colón, en el océano Pacífico, 950 km
al oeste de la costa ecuatoriana, que comprende 15 islas
mayores y varios islotes), Occidente de Ecuador (oeste
de Ecuador y sudoeste de Colombia), Ecuador Árido (oeste
de Ecuador) y Tumbes-Piura (sur de Ecuador y norte de
Perú). La subregión Amazónica es la de mayor extensión
de la región Neotropical, extendiéndose por la mayor
parte del Brasil y las Guyanas, y parte de Venezuela,
Colombia, Ecuador, Perú Bolivia, Paraguay y la Argentina.
Comprende 13 provincias: Napo (norte de Perú, sudoeste
de Colombia y este de Ecuador), Imerí (sur de Venezuela,
sudeste de Colombia, noreste de Perú y norte del Brasil),
Guyana (noroeste de América del Sur, en el Escudo Guyano,
entre Venezuela, Colombia, Guyana, Surinam y el norte
del Brasil), Guyana Húmeda (sudeste de Venezuela, norte
de Brasil, Surinam y Guyana), Roraima (norte del Brasil,
sudeste de Venezuela, Surinam y Guyana), Amapá (Surinam
y noroeste del Brasil), Varzea (noroeste del Brasil
y noroeste de Perú), Ucayali (este de Perú, norte de
Bolivia y oeste del Brasil), Madeira (noroeste del Brasil,
limitada al norte por el río Amazonas, al oeste por
los ríos Madeira y Beni, al este por el río Xingú, y
al sur por la cordillera oriental de Bolivia), Tapajós-Xingú
(noroeste del Brasil), Pará (noroeste del Brasil, limitado
al norte y oeste por los ríos Tocatins y Araguaia, al
sur por la Serra do Gurupi de la parte norte del Maranhao
y por el río Grajau, y al este por el río Guaná), Pantanal
(sur y centro del Brasil, noroeste de Bolivia y norte
de Paraguay) y Yungas (laderas orientales de los Andes,
entre los 300 y 3.500 m de altitud, desde el norte de
Perú hasta el noroeste de la Argentina). La subregión
Chaqueña ocupa el norte y centro de la Argentina, sur
de Bolivia, oeste y centro de Paraguay, y centro y noroeste
del Brasil. Comprende cinco provincias: Caatinga (noroeste
del Brasil, en los estados de Bahia, Sergipe, Alagoas,
Pernambuco, Paraiba, Rio Grande de Norte, Ceará, y porciones
de Piauí y Minas Gerais), Cerrado (centro sur del Brasil,
noreste de Paraguay y Bolivia), Chaco (sur de Bolivia,
oeste de Paraguay, sur del Brasil y centro norte de
la Argentina), Pampa (centro oeste de la Argentina entre
los 30 y 39° de latitud sur, Uruguay y sur del estado
brasileño de Rio Grande do Sul) y Monte (centro de la
Argentina, aproximadamente entre los 27 y 44° de latitud
sur, desde Salta hasta el noreste de Chubut). La subregión
Paranaense se sitúa en el nordeste de la Argentina,
este de Paraguay, y sur y este del Brasil. Comprende
tres provincias: Bosque Atlántico Brasileño (franja
angosta a lo largo de la costa Atlántica de Brasil,
al este de la cordillera de la costa, entre los 7 y
32° de latitud sur), Bosque Paranaense (sudeste del
Brasil, noreste de la Argentina y este de Paraguay)
y Bosque de Araucaria angustifolia (sur del Brasil y
noreste de la Argentina). La región Andina se extiende
a lo largo de las altas cordilleras de Venezuela, Colombia,
Ecuador, a través del Desierto Costero y la Puna de
Perú, Bolivia, norte de Chile y norte de Argentina,
hasta la Patagonia argentino-chilena; comprende cuatro
subregiones. La subregión Páramo Puneña comprende la
parte más alta de los Andes entre el oeste de Venezuela
y el norte de Chile y centro oeste de la Argentina.
Comprende cinco provincias: Páramo Norandino (altas
cordilleras de Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú,
por encima de los 3.000 m de altitud), Desierto Peruano
Costero (estrecha franja a lo largo de la costa del
Océano Pacífico, desde el norte de Perú hasta el norte
de Chile), Puna (Bolivia, norte de la Argentina y Chile,
y sur de Perú), Atacama (extremo norte de Chile) y Prepuna
(centro y noroeste de la Argentina, desde Jujuy hasta
el norte de Mendoza). La subregión Chilena Central se
extiende por el centro de Chile, entre los 30-34° de
latitud sur. Comprende dos provincias: Coquimbo (centro
norte de Chile) y Santiago (centro sur de Chile). La
subregión Subantártica comprende los Andes australes,
desde los 37° de latitud sur hasta el Cabo de Hornos,
incluyendo el archipiélago del sur de Chile y Argentina,
y las Islas Malvinas o Falklands, Georgia del Sur y
Juan Fernández. Comprende seis provincias: Islas Juan
Fernández (islas chilenas de Masatierra o Robinson Crusoe,
Masafuera o Alejandro Selkirk y Santa Clara, situadas
en el Océano Pacifico, a los 33° de latitud sur), Maule
(sur de Chile y Argentina entre los 34-37° de latitud
sur), Bosque Valdiviano (sur de Chile y Argentina, al
sur de la provincia del Maule, alcanzando los 47° de
latitud sur), Bosque Magallánico (sur de Chile desde
los 47° de latitud sur hasta el Cabo de los Hornos y
sur de la Argentina en pequeñas porciones del oeste
de Santa Cruz y Tierra del Fuego), Páramo Magallánico
(sur de Chile y la Argentina, limitada al este por la
provincia del Bosque Magallánico) e Islas Malvinas (archipiélago
argentino de las islas Malvinas y Georgia del Sur, situado
en el Océano Atlántico Sur). La subregión Patagónica
se extiende por el sur de la Argentina, desde el centro
de Mendoza, ensanchándose a través de Neuquen, Rio Negro,
Chubut y Santa Cruz, hasta el norte de Tierra de Fuego;
y alcanza Chile en las provincias de Aisén y Magallanes.
Comprende dos provincias: Patagonia Central (sudoeste
de la Argentina, desde el centro de Mendoza hasta el
sur de Santa Cruz) y Patagonia Subandina (sudoeste de
Argentina, constituye una angosta franja a la largo
de los Andes australes, al sur de los 51° de latitud
sur, ensanchándose hacia el sur hasta Santa Cruz).
Reserva de Biosfera Mar Chiquita.
Características físicas, biológicas y ecológicas
Oscar Iribarne (Editor)
UNESCO/Universidad Nacional de Mar del Plata
Editorial Martín, 2001, 319 pp.
Solicitudes para adquirirlo:
Oficina de la UNESCO en Montevideo
Correo electrónico: cskarez@unesco.org.uy
Resumen:
Las Reservas de Biosfera de UNESCO (Programa Man
and The Biosphere) abarcan ecosistemas terrestres
y costeros con el objetivo de promover soluciones
que reconcilien la conservación de la biodiversidad
con su uso sustentable. Estos lugares son sitios de
excelencia para explorar y demostrar diferentes aproximaciones
para la conservación y desarrollo sustentable a escala
regional. La zona comprendida por la laguna costera
(o albufera) Mar Chiquita (37º32' a 37º45' S, 57º19'
a 57º26'W; Argentina) y sus alrededores es una de
estas reservas (denominada "Parque Atlántico Mar Chiquito").
Esto es de suma importancia para la región, dado que
es una posibilidad única de generar herramientas para
conservar parte de nuestra herencia ambiental dentro
de un marco de desarrollo sustentable. Existe mucha
información ambiental de la región en gran medida
producida por investigadores de la Universidad Nacional
de Mar del Plata, y el principal objetivo de este
libro es sintetizar esa información de manera de que
este disponible para el publico general y principalmente
para los que toman decisiones de manejo. La mayor
parte de los trabajos de este volumen tienen carácter
de revisión, incorporando tanto la información publicada
en revistas nacionales o internacionales así como
información presentada en tesis o reportes técnicos.
Esperamos que esta información contribuya a dar un
marco de referencia para el desarrollo de estrategia
de manejo y monitoreo de la reserva. Esta información
también servirá como referencia para áreas similares,
tales como las lagunas costeras de Uruguay y sur de
Brasil.
El desierto del Monte: La
Reserva de Biosfera de Ñacuñán
Coordinación: Judy Boshoven y Marcelo Tognelli
Edición: Silvia Claver y Sergio Roig-Juñent
IADIZA/Comité MAB Argentino/UNESCO-ORCYT/Reserva de
Biosfera Ñacuñán
Triunfar. 2001. 226p.
Solicitudes para adquirirlo:
Silvia Claver
IADIZA sclaver@lab.cricyt.edu.ar
Prefacio:
Luego de 25 años, la Reserva de Ñacuñán ha llegado
a constituir un núcleo alrededor del cual se ha generado
todo un movimiento científico y técnico orientado
al dictado de normas de conservación de la extensa
parte del territorio de la que es representativa.
Es así que se ha transformado en un polo de atracción
no sólo por los cambios que se ha presentando su naturaleza,
sino por el considerable volumen de información generada
como producto de la investigación en los distintos
aspectos de la que ha sido objeto. Esta atracción
está llamada a continuar en progresivo aumento y la
Reserva, en años no muy lejanos, será un enclave biológico
de insoslayable referencia en cualquier tipo de estudio
de nuestra naturaleza.
Otro tanto ocurrirá con la actividad docente que,
generada actualmente con modestia llegará, a no dudarlo,
con el pasar de los años, a formar parte indispensable
y permanente de los planes de estudio de nuestras
escuelas.
Lo que puede enorgullecernos es que la Reserva es
el producto del entusiasmo y de las ilusiones de numerosas
personas, todas movidas por anhelos comunes dados
por el amor al terruño, a la naturaleza y los deseos
de descifrarla. Esta obra es un homenaje a todos ellos.
Este libro que ahora se publica es un alto en el
largo camino a recorrer en el futuro en el que el
bagaje de conocimientos que ya hemos alcanzado, con
la mayor madurez de sus comunidades vegetales y animales,
iremos encontrado nuevas sorpresas en la estructura
y funcionamiento de sus médanos y bosques. Es también
un esfuerzo por compilar los resultados de muchos
años de trabajo y pretendemos que sea un registro
de los conocimientos básicos existentes hasta el momento,
de los programas de conservación, manejo de los recursos,
educación y desarrollo comunitario que se llevan adelante
actualmente y que servirán, a no dudarlo, de cimiento
para generar un plan de manejo que supere al actual,
con la participación de pobladores y productores consustanciados
con sus objetivos.
Mantener una reserva, estudiarla continuamente, ponerla
al servicio del progreso y poder llegar a presentarla
como un modelo, que se lo que pretendemos, será una
demostración del grado de cultura que seamos capaces
alcanzar. Poner al servicio de la ciencia, de la educación
o de la simple admiración del viajero, es uno de los
parámetros con que también se mide una cultura.
Por otra parte está también el valor estético, y
los bosques y los desiertos, que surgieren siempre
el encanto y el misterio, inspirarán a más de un artista
como ya lo hizo Fader en el siglo pasado.
La elaboración de este documento fue coordinada por
Judy Boshoven y Marcelo Tognelli, con la participación
de especialistas de distintas áreas temáticas que
escribieron las secciones y aportaron comentarios
al documento. Para ello debieron compilar y revisar
la bibliografía e información existentes, elaborar
un informe y presentarlo al conjunto de participantes.
Las reuniones estuvieron orientadas hacia la generación
de discusiones interdisciplinarias entre los miembros
del grupo de trabajo sobre distintos tópicos, actividad
que dio por resultado este documento.
Fidel A. Roig
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