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Capítulo 6: LA TECNICA HIDRICA

"La simplificación es la barbarie del pensamiento. La complejidad es la civilización de las ideas".

E. Morin

1. HACIA LA CONSTRUCCION DE OTRO NIVEL DE DEFINICION

En el Tomo 1 de este Manual se utilizó una definición operativa de tecnología hídrica: es la encargada de generar soluciones prácticas a los problemas concretos, con los medios disponibles en un determinado lugar y tiempo.

Mediante un cuadro de análisis del problema del agua, se arriba, luego de sucesivos niveles de análisis, a la identificación de las alternativas e innovaciones tecnológicas (Tomo 1, pág. 29).

La tecnología hídrica se encuentra entre la oferta y la demanda de agua. Se requiere caracterizar ambos extremos. También se pueden definir los problemas hídricos, como desajustes entre ofertas y demandas; y lo que ahora denominamos "ajustes sociales de regulación", en reemplazo de la primera denominación de "demandas sociales de regulación".

Con el avance conceptual que se ha logrado al elaborar el Tomo 3, se hace necesario un ajuste de la definición operativa de tecnología hídrica. La definicion dada es válida si, y sólo si la técnica existe en interrelación dentro de la unidad compleja técnica/método/sistema/organización, que se ha analizado en el capítulo 2 de este tomo.

En nuestro problema del agua, la técnica es sólo una parte de un todo orgánico y complejo. Una técnica hídrica es una parte o componente que cumple una o varias funciones sin poder por sí misma unir la oferta y la demanda.

Entre la demanda y oferta de agua caracterizadas, existe una "constelación de funciones" que tienden a lograr el ajuste entre ambos términos. Se las podría identificar del siguiente modo:

Solo se mencionan algunas funciones, representadas por verbos que consideran la acción principal; que permiten, según el caso, ajustar la oferta y la demanda. La lista sugerida es incompleta, pero con el análisis de casos concretos se puede ir ampliando en la medida en que se desarrolle el método.

Es interesante señalar que las funciones que debe cumplir la técnica hídrica, no sólo responden a la interrelación que se establece entre la oferta y la demanda. Así, únicamente se estaría atendiendo al eje de conflictos que existe entre la naturaleza y la sociedad.

Hay otro eje de conflictos que también tiene que ser resuelto y es el que establecen los hombres entre sí.

Es decir que la técnica hídrica debe resolver el problema de agua y la situación que se genera alrededor de él. Para comprender ésto, vale recordar que el mismo problema es vivido en forma distinta por diferentes actores sociales. Respecto a la solución ocurre exactamente lo mismo. Lo que es solución para unos, puede no serlo para otros.

Esto significa que se debe respetar una serie de exigencias que contemplen los problemas hídricos, los ajustes sociales de regulación y la viabilidad física, biológica, económica, social y cultural de la respuesta tecnológica que se elabore.

La caracterización de la serie de exigencias se describe en el apartado 3. Esta idea de la serie de exigencias, es tomada del comentario que hace Umberto Eco, sobre el trabajo de arquitectura de Le Corbusier (1, pág. 376) . . . "esto quiere decir que Le Corbusier, para hacer una arquitectura nueva, antes de pensar como arquitecto, ha debido pensar como sociólogo, como antropólogo, como higienista, como político, etc.". La misma situación se le plantea a quien deba desarrollar tecnologías en el campo hídrico.

El espacio donde debe desempeñarse la tecnología, se va conformando como un "espacio de razones múltiples", en el que se entrecruzan las potencialidades y limitaciones de la realidad natural, de la realidad social; y los objetivos y estrategias de cambio que se proponga la comunidad.

La satisfacción de la demanda de agua surge de un campo estructurado de funciones que responden a ese espacio de razones múltiples. Este campo estructurado de funciones es el sistema hídrico. Es allí donde cada técnica hídrica adquiere su significación funcional particular.

Para ejemplificar: un canal puede llevar, traer, sacar o recoger agua. Su significación funcional particular la adquiere si está formando parte de un sistema de riego y drenaje o de un sistema de abastecimiento de agua para bebida de las familias o los animales. En definitiva "una función no es otra cosa que una posición en un campo estructurado de funciones", dice Umberto Eco (1, pág. 111). Esta afirmación lleva a concluir que una técnica existe sólo integrada e integrando un sistema o campo estructurado de funciones. No es por sí, sino como parte de un todo orgánico y complejo, que la técnica cumple con su función de satisfacer necesidades y solucionar problemas.

La técnica hídrica cubre un amplio espectro de acciones físicas, biológicas y organizativas.

El desafío es encontrar un espacio común para clasificar y codificar estas técnicas. Y por otra parte, que ese ordenamiento sea operativo y organizador de la reflexión y la acción.

Existen numerosos catálogos y manuales de excelente calidad, que han inventariado y descripto la tecnología. Pero ellos poseen una estructuración de sistemas de información pasiva, cerrados en sí mismos y que normalmente están separados por disciplinas.

Por ejemplo: obras hidráulicas, técnicas de conservación de suelo, prácticas agroforestales, equipos de riego, equipos de bombeo, etc.

Aún en los casos en que estas técnicas están agrupadas en un mismo texto, no están interrelacionadas en su carácter fundamental que es la funcionalidad dentro del ciclo del agua en general, y del sistema hídrico en particular. Así, una vasija, una cisterna, una represa, un dique, el suelo y la vegetación son expropiados de una funcionalidad común como es la de almacenar agua.

La búsqueda de ese espacio común para organizar la información sobre tecnología hídrica, nos llevó a poner el acento en la función, y desde allí, organizar campos conceptuales de tecnología.

"Un concepto -dice E. De Bono (2, pág. 165)- es una auto-organización de la experiencia en un pensamiento coherente, que entonces adquiere vida e importancia propias".

Los campos conceptuales de tecnología se asemejan a los campos semánticos o de significación. Constituyen conjuntos abiertos en que se pueden agrupar las acciones posibles para cumplir cierta función y consiguientemente las diferentes tecnologías que la posibilitan. En el apartado 4 se derrolla con mayor profundidad la propuesta de este modo de organización conceptual que intenta avanzar hacia la formación de "sistemas activos de información" (2 y 3).

La percepción de la serie de exigencias, de los campos conceptuales de tecnología y la caracterización de la oferta y demanda hídrica, dependen del sistema socio-cultural, desde el cual se construyen y reconstruyen los sistemas hídricos, como parte del sistema tecnológico.

Para visualizar las interrelaciones propuestas se presenta el esquema siguiente:

Este esquema se integra y completa el cuadro de análisis del problema del agua, presentado en el Tomo 1, introduciendo el concepto de sistema hídrico (Capítulo 5, Tomo 3), de serie de exigencias (Capítulo 6. 3, Tomo 3), y campos conceptuales de tecnología (Capítulo 6. 4, Tomo 3).

En este nuevo nivel de definición, la tecnología hídrica es una respuesta socio-cultural, organizada en un espacio estructurado de funciones que es el sistema hídrico, que articula las potencialidades y limitaciones que provienen de las demandas y ofertas de agua; de la serie de exigencias y de los campos conceptuales de las tecnologías que se perciben y conciben, desde el sistema socio-cultural; con los medios disponibles en cada lugar y tiempo concreto.

2. ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE CONCEPTOS Y PRINCIPIOS BASICOS DE LA TECNICA HIDRICA

El enfoque cultural y antropológico del concepto de técnica o sistema tecnológico crea un nuevo desafío a la reflexión.

Es el de extraer conceptos y principios básicos comunes a las técnicas hídricas. Esta tarea está en sus primeros pasos. Lo que se presenta sólo posee un carácter de primera aproximación para su debate.

Las mayores dificultades se presentan por la tendencia dominante de pensar fundamentalmente en las técnicas que modifican las ofertas de agua.

Dentro de las tecnologías que modifican las demandas, sólo se ha podido identificar una lista de temas sobre los que se actúa, pero sin que exista aún un grado de sistematización suficiente como para arribar a niveles de conceptualización. Se pueden incluir en ella con distintos niveles de tratamiento, los siguientes:

En general se podrían agrupar estos temas en el campo de las ciencias agronómicas y de desarrollo de comunidades. Sin embargo, sería muy interesante iniciar tareas de inventario y análisis específicos que sistematicen las experiencias a nivel de comunidades campesinas y de las formas concretas que poseen estas acciones. Por ejemplo, se conoce el caso del Centro Loja, CATER, Ecuador, en la selección de semillas de maíz, a partir de las variedades locales, que en un trabajo conjunto de campesinos e investigadores logran desarrollar cultivos resistentes a la sequía. Esta socialización de las técnicas genéticas es un camino cierto para lograr mayor autonomía de los campesinos.

Se han logrado buenas cosechas con solo 180 milímetros de lluvia, donde híbridos o variedades comerciales han fracasado totalmente.

Como aporte del Manual a esta tarea, cabe resaltar todo el proceso metodológico para definir las demandas, los problemas, los ajustes sociales de regulación, la serie de exigencias. Como una "macro-tecnología" en esta misma dirección, se incluye el propio Manual en Acción, que se ha desarrollado en el Capítulo 3.

Respecto a las tecnologías que modifican la demanda en términos concretos, la tarea está aún por cumplir.

Hasta el presente ha existido la tendencia a clasificar y codificar la técnica a partir de los principales componentes de las obras, artefactos, labores o prácticas y métodos.

Es muy interesante observar que hay funciones que se asignan a la naturaleza, a objetos artificiales y a los propios hombres.

Por ejemplo, en el caso de la naturaleza, o sistema natural, se ha propuesto a lo largo del Tomo 2, una lectura del paisaje en términos hídricos.

Esta propuesta metodológica pasa a constituir, en su aplicación práctica, una técnica. Se construye y reconstruye una significación del paisaje desde el punto de vista del ciclo del agua. Se reconoce la "función hídrica" de cada elemento del paisaje. De este modo, la funcionalidad natural puede estar complementada por la modificación artificial del ciclo del agua. Este conjunto de espacio natural y espacio artificialmente modificado, pasa a ser un sistema significante de significados hídricos. "La función se convierte automáticamente en signo de tal función" dice Umberto Eco (1, pág. 35).

Este aporte desde la linguística, amplía la reflexión sobre la técnica. "Una función sólo tiene significación en un campo estructurado de funciones" (1, pág. 111). Es desde aquí que se avanza hacia la propuesta de campos conceptuales de tecnología, a semejanza de los campos semánticos o de signficación. En el capítulo 6, punto 4, se profundiza sobre esta propuesta.

Un aporte en esta misma dirección proviene desde el campo del desarrollo de la creatividad.

Dice E. De Bono (2, pág. 156): "Los conceptos de función ofrecen una de las herramientas más poderosas para el razonamiento. Necesitamos, sin embargo, pensar en términos de función en todo momento, y no en términos de objetos, que pueden implicar una función u otra. Para construir este repertorio de funciones en la mente, debemos interesarnos por las funciones, y observarlas y comentarlas, aún cuando no las necesitemos de forma inmediata".

La tendencia a pensar en términos de objetos, limita las soluciones a los objetos conocidos.

Mientras mejor se definan las funciones es más fácil encontrar algo que la cumpla.

Esto posibilita ampliar el campo de soluciones posibles, más allá de los objetos conocidos, incorporando la creatividad como un ingrediente imprescindible en el desarrollo endógeno.

Se ha observado que las técnicas hídricas poseen un carácter de ambivalencia, en tanto son a la vez un medio y un fin. Esto se corresponde con el desempeño de una función en un espacio estructurado de funciones, que es el sistema hídrico. Es medio para obtener un objetivo general que se asigna al sistema hídrico y es fin al cumplir una función dentro de éste. El comprender esa dualidad o ambivalencia, puede mejorar la evaluación entre alternativas tecnológicas y su selección.

Otro carácter interesante de señalar es la multi-funcionalidad de ciertas técnicas. Esto es que pueden cumplir varias funciones a la vez. También pueden ser multi-objetivos, al cumplir con varios objetivos simultáneamente. Tanto en uno como en otro caso es conveniente analizar a fondo la jerarquización de funciones y objetivos pues no siempre son compatibles entre sí, ni respecto a las funciones y objetivos fijados para el sistema hídrico donde se desean incorporar. Una función que no se cumple, es como si no existiera, aunque se posea la aptitud potencial de cumplirla. Hay una larga experiencia de obras que se justificaron por su carácter de "multipropósito" que luego quedaron reducidas a uno solo, dado por quien se apropió de la misma.

Aunque pueda parecer algo muy obvio, se debe reiterar que cada técnica posee un campo de aplicación específico y limitado por razones físicas, biológicas y socio-culturales.

El desconocimiento de estas condicionantes, da por resultado efectos totalmente opuestos a los deseados. La suma de soluciones parciales se transforma en un problema total.

Se debe chequear permanentemente la coherencia de la propuesta tecnológica con la demanda y oferta de agua, con la serie de exigencias y con la propia funcionalidad -medio y fin- dentro del sistema hídrico.

Como ya se dijo, en la sucesión o cadena del sistema tecnológico, se articulan elementos físicos, biológicos y socio-culturales.

Estos están estrechamente vinculados.

La sucesión debe cumplir fines físicos, para satisfacer fines biológicos, organizados de modo tal de satisfacer fines socio-culturales.

La técnica hídrica se interrelaciona con el ciclo del agua y con el espacio natural y el modificado artificialmente en tres aspectos simultáneamente:

La asignacion de funciones tanto a los elementos del paisaje, como a los propios componentes artificiales del sistema hídrico, significa una toma de decisión, que como acción deliberada, adquiere el carácter de regulación.

Consecuentemente, toda acción de regulación se transforma en una función de control, que es esencial a la gestión misma del recurso hídrico. Esta función de gestión del recurso está asignada al hombre. Para ello registra, controla, organiza, regula.

En definitiva, hace la gestión responsable del recurso hídrico. El hombre puede apoyarse en la regulación natural, fáctica o de diseño, manual, asistida, automática y controlada automáticamente o cibernéticamente. Para ampliar la característica de cada una de ellas, se puede ver con mayor detalle el campo conceptual de tecnología sobre la regulación (6.4).

3. CARACTERIZACION DE LA SERIE DE EXIGENCIAS

Es la delimitación conceptual del espacio dentro del cual se puede generar un nuevo nivel de respuesta tecnológica, que contemple los problemas hídricos identificados, los ajustes sociales de regulación (*), y la viabilidad física, biológica, económica, social y cultural de dicha respuesta.

La exigencia es diferente de la demanda, en tanto ya contiene en sí misma las limitaciones que impone la realidad natural, las prioridades y objetivos establecidos por la organización, los recursos económicos (fuerza de trabajo, materiales, dinero, etc.) disponibles u obtenibles; los valores culturales a respetar y todos aquellos otros elementos que constituyen el espacio concreto de "lo posible", en ese lugar y tiempo.

En el Tomo 1 (pp. 86, 87 y 92), en los capítulos de Alternativas Tecnológicas e Innovación Tecnológica, se ha dado un listado de criterios generales sobre la tecnología que en cierta forma engloban lo que aquí se identifica como "exigencias". Pero esos criterios son generales y aquí lo que se propone es la construcción concreta, con la comunidad, de esos límites. Lo que pueda quedar dentro de ellos es tecnológicamente apropiado y socio-culturalmente apropiable. El resto, es como si no existiera para esa comunidad concreta, en ese momento preciso.

Sin embargo, algunas de las soluciones identificadas pueden servir como "proyectos para el futuro", luego de lograr ciertas condiciones que no están dadas en ese momento. Por ejemplo: obtener un crédito, conseguir los permisos o derechos de agua, mejorar la organización, incorporar mayor cantidad de usuarios que justifique determinadas obras.

La serie de exigencias es el espacio concreto donde se va diseñando el aquí y ahora; pero donde también se construye el proyecto común y deseable de futuro.

Del mismo modo como se fue haciendo la caracterización de la demanda y de la oferta, se hace la caracterización de la serie de exigencias.

Es muy importante separar este análisis, para cada uso: agua para las familias, agua para los cultivos, agua para los animales.

Cada uno de ellos posee sus propias exigencias y el estudio de las ofertas y demandas también tiene características particulares en cada caso.

A modo de ejemplo se harán algunas consideraciones para cada parámetro de caracterización. En cada caso concreto, han de surgir las verdaderas series de exigencias, de cada comunidad.

Esta actividad conviene realizarla en grupos de trabajo y luego ser considerada en plenarios dentro de los respectivos talleres. Es la forma de lograr un consenso amplio sobre las decisiones que se van tomando.

Veamos las consideraciones sobre cada parámetro:

Ya se ha efectuado la caracterización de la demanda y de la oferta para un uso determinado. Ahora cabe efectuar todas las consideraciones sobre la serie de exigencias que debe poseer un nuevo nivel de respuesta tecnológica.

Ya no se trata sólo de comparar el volúmen de agua que se demanda, respecto del que se dispone.

Hay que decidir con qué criterio se ha de repartir ese volumen, del que se dispone en común. Aquí podrían existir distintos criterios.

Sólo se plantean dos casos típicos, que no excluye otras formas posibles.

Un criterio podría ser dividir el agua en forma equitativa. La misma cantidad para cada una de las unidades productivas.

Otro es que se entregue el agua siguiendo un criterio justa, es decir, a cada uno se le entrega el volumen que realmente necesita en proporción a la cantidad de tierra utilizable para cultivos bajo riego.

Los criterios de "equitativo" y "justo", son valoraciones estrictamente culturales. No pueden ser impuestos desde "lo técnico". Y difieren de una comunidad a otra.

Si el espacio de participación es verdaderamente democrático y solidario, será receptivo para construir una solución integradora. Es posible que no sea la solución mas "eficiente" en términos económicos o de la propia utilización del agua. Pero será la solución que cuente con viabilidad social.

La experiencia en algunos talleres con campesinos ha demostrado que cuando se llega a este punto tan conflictivo, la propia comunidad genera respuestas constructivas y la resolución del conflicto se hace más fácil. Esto ocurre porque dentro de la misma existen otras formas de compensaciones, que son difícilmente entendibles desde afuera. Hay redes de parentesco, solidaridad, u otras formas de compromiso y lazo social, que actúan en el logro del consenso.

Es muy importante establecer una mecánica de negociación clara y que pueda ser modificable en función de los resultados. Si todos son conscientes de esta mecánica de negociación sabrán, en su momento, ejercitar el derecho a solicitar la modificación de los acuerdos alcanzados.

En definitiva, esto no es nada nuevo y ocurre desde hace cientos de años en muchas comunidades andinas.

El técnico puede apoyar esta etapa decisiva aportando ejemplos o haciendo visible las ventajas y desventajas de cada alternativa que se analice. Es necesario que no tome partido por ninguna de ellas. "Los de afuera son de palo". Aquí el técnico es sólo un facilitador del diálogo y de la toma de decisión por parte de la comunidad. Con los ejemplos de otros lugares, puede ampliar el número de alternativas posibles, pero nunca tomará posición por alguna de ellas.

El acuerdo que se establece debe ser muy claro para todos. Generalmente se designa un grupo de personas que serán responsables del cumplimiento del acuerdo. Son las autoridades locales de agua.

En algunos casos se siguen las tradiciones o la legislación existente.

En otros no se cuenta con antecedentes. En cualquiera de ellos se debe asegurar la máxima participación y democracia en la gestión del agua.

Una mecánica muy interesante se ha aplicado en el área de riego de Mendoza (Argentina), desde el siglo pasado. Todos los años se eligen las autoridades que manejan cada canal de riego.

Votan todos los usuarios del agua. Para ser electo, se debe tener más del 50% del apoyo de los usuarios y no sólo de los votos emitidos.

Por otra parte sólo se admite la reelección por un período sucesivo. Para ello se debe obtener el apoyo de más de los 2/3 de los usuarios, y no de los votos emitidos. De este modo se logra que nadie se adueñe de la administración de la obra y del agua.

Estas simples medidas garantizan la permanencia de un sistema y una organización alrededor de la gestión local del agua.

Es necesario reiterar que cada comunidad ha de establecer su serie de exigencias, por lo cual es ella y no otra la más conveniente.

Así como distintos usos requieren distintas cantidades de agua, las calidades también son variables.

Un caso muy frecuente es la protección de fuentes para uso familiar. Hay criterios de higiene que no son respetados por todos. En la mayoría de los casos existe desconocimiento de los problemas de contaminación biológica, por ejemplo, por el abrevado directo de los animales sobre las fuentes usadas por las familias.

La discusión de la serie de exigencias, debe apoyarse también en el conocimiento de las medidas de protección de las fuentes.

Estas exigencias se van haciendo visibles con el conocimiento. Con el tiempo se logran sucesivos niveles de compromiso entre las conductas individuales (cómo y para qué uso el agua), y las necesidades colectivas, es decir, el uso más eficiente y responsable, en términos del conjunto.

Estas exigencias pueden no aparecer en el primer momento del proceso, pero al referirse a la salud se debe motivar la reflexión sobre ellas.

Aquí es válido lo que se ha planteado para el parámetro de cantidad. El momento en que se recibe agua, es tan importante como la cantidad. Es la organización y las normas que se establezcan, las que posibilitan una distribución justa y equitativa, en los términos de valoración de la propia comunidad. Es el respeto a esta valoración lo que permite que la organización y las normas funcionen.

Un caso que se desea reflejar es lo tratado en el taller de Huaraco (Bolivia), respecto al pronóstico del tiempo para elegir los lugares y momentos más oportunos para sembrar. En las tierras de propiedad de la comunidad, esto se decide en conjunto. Cuando se conversó sobre este tema, surgieron contradicciones importantes. Los campesinos aseguraban que podían pronosticar si el año sería húmedo o seco.

Pero a su vez comentaban la pérdida de cultivos por sequía o exceso de agua.

Cuando se exploró más, aparecieron tres criterios diferentes. Los campesinos más viejos creían en una serie de indicadores naturales para pronosticar: "si las aves, huevean al pie de los arbustos, en la tierra, significa sequía". "Cuando los cuises hacen cuevas en las pampas, es porque habrá mucha lluvia", y otros ejemplos por el estilo. También hay una serie de creencias de carácter más mágico-religioso: según lo que ocurra ciertos días del año, que coinciden con fiestas religiosas, será la característica del año. Los campesinos más jóvenes están más inclinados a creer en el pronóstico que aparece en un almanaque impreso, que se distribuye gratuitamente en las farmacias y almacenes de los pueblos y que trae sentencias como esta: "Julio 1987. Predicciones del tiempo y mareas: 1 al 3: nublado en Arequipa y Tacna. Frío en las zonas montañosas de Perú, con neblina en la costa. Fuertes lluvias en Manta, Jipijapa y Guayaquil. Claro en Quito, frío en Asunción y La Paz . . . " (Tomado del "Almanaque Bristol, 1987. Calculado para los países Hispano-americanos y cuya corrección se garantiza". Publicado por Lanman y Keemp, Barclay y Co. Incorporated, Westwood. N. Y. - USA).

Este almanaque se ha encontrado en las zonas campesinas, desde el norte de Argentina, hasta México y posee dos ediciones: Una para "Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay" y otra para "América Central, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Aruba y Curaçao".

Es evidente que los tres sistemas de pronóstico poseen fundamentaciones totalmente diferentes. Los indicadores naturales pueden tener cierta base empírica real; los indicadores mágico-religiosos, están sustentados en la tradición y el almanaque, que no posee ninguna base científica, posee los atributos de la "letra de imprenta", la astrología y el santoral católico.

Para el caso específico de Huaraco, se sugirió que cada año se elaborase la lista de los indicadores utilizados, según la jerarquía que la comunidad estableciera. Luego, al concluir el año se revisarían los indicadores según lo ocurrido. Para el año próximo se bajan de categoría aquellos que no fueran coherentes con lo ocurrido y se subirían de categoría aquellos que efectivamente hubieran sido efectivos.

Es decir se diseñó un mecanismo para que sea la propia comunidad la que restablezca la conexión con la realidad natural y se desechen las supersticiones.

Por otra parte surge una serie de exigencias al campo técnico, sobre la importancia del pronóstico del tiempo que no estaban identificadas en su real significación para la vida y la producción en áreas rurales.

Mientras las comunidades no posean otros elementos para decidir, seguirán utilizando lo que tengan a mano, aunque ello les ocasione frecuentes fracasos. Por esto es fundamental reestablecer el mecanismo de aprendizaje que contribuye a la construcción de una memoria social. La posibilidad de permanencia y desarrollo de las comunidades, está directamente relacionada con la capacidad de aprendizaje que posean.

La serie exigencias respecto a la energía, posee un amplio conjunto de derivaciones.

Por ejemplo, elevar el agua desde un arroyo hasta las viviendas, significa no sólo el esfuerzo físico para efectuar el transporte, sino también el tiempo que ello demanda.

Pero hay un excelente ejemplo que refiere el caso de bombas manuales instaladas en las viviendas, en Africa. Ellas no fueron utilizadas, pues el pozo de uso comunitario posibilitaba la reunión de las mujeres y el intercambio social.

El pozo comunitario, no sólo abastecía de agua, sino también posibilitaba el encuentro social.

El problema de nivel energético del agua, ocultaba una exigencia de "energía social" como es la comunicación.

El agua es mucho más que un problema hidráulico, es un elemento vital y social. Es desde este enfoque que se elaboran las series de exigencias.

Los ajustes a lograr entre la geometría de la demanda y de la oferta, como en los casos anteriores, también poseen una serie de exigencias a tener en cuenta.

En principio, no siempre se logran satisfacer todas las necesidades, y a todos los usuarios.

Esto quiere decir que ciertas soluciones sólo interesan a una parte de los participantes.

Es muy importante establecer estrategias que interesen al conjunto, aunque ciertas soluciones sólo favorezcan a algunos. En este sentido, todo lo que se haga para optimizar el uso de las aguas de lluvias, permite involucrar a todos. El agua de lluvia es la más democrática de las aguas, pues nadie puede adueñarse de ella. Todas las líneas de trabajo sobre selección de variedades más adaptadas al clima local, también son de interés común.

A la geometría del agua, entre demanda y oferta, se le superpone una "geometría del interés". El esfuerzo permanente debe ser que, de algún modo, en las series de exigencias, esten reflejados todos los intereses. Las respuestas serán diferenciales en cuanto a los problemas resueltos por unos y otros, pero todos deben sentir que obtienen mejoras al participar del proceso. Las mejoras pueden ocurrir en otros campos, como el de comercializar en conjunto.

Todo el esfuerzo que se realice en identificar esta "geometría del interés" es una inversión que refuerza la generación de soluciones y la participación en el proceso de desarrollo.

El análisis de los problemas de agrupamiento conduce a una serie de exigencias que impone restricciones a las soluciones posibles.

Abastecer de agua potable con redes, cuando la población está dispersa y es de bajos ingresos, es todo un desafío. Modificar el agrupamiento es casi impensable, aunque existen casos de población muy marginal en que ello se ha realizado sin problemas.

La concentración también crea problemas serios. Por ejemplo, la posibilidad de contaminación de los acuíferos por la presencia muy cercana de baños y corrales.

Se deben explorar al máximo las posibilidades de modificar el agrupamiento y de allí surgirá la serie de exigencias y restricciones dentro de lo cual ciertas soluciones son o no posibles.

4. CAMPOS CONCEPTUALES DE TECNOLOGIA

Todo el proceso de elaboración y reelaboración del Tomo 3 ha conducido a esta propuesta.

Se han debido analizar y desechar dos intentos anteriores buscando la mayor coherencia posible con los Tomos 1 y 2. A su vez se persigue el objetivo de proponer un avance sobre lo que ya está considerado en otros manuales y catálogos de tecnologías hídricas. En la bibliografía se incluyen algunos ejemplos (del 4 al 11) de este tipo de manuales y catálogos, que poseen un excelente nivel técnico y que fueron consultados junto con otros también meritorios que no se citan específicamente.

Su lectura llevó a buscar otros caminos, aún con el riesgo de quedar limitados en el intento.

Por momentos parecía necesario obtener la mayor cantidad y calidad de la información existente. Pero paulatinamente comenzó a emerger la idea de que el problema principal era el organizar la informacón de modo tal que su acceso fuera fácil y operativo para identificar alternativas e innovaciones tecnológicas.

La búsqueda de información y su necesaria organización llevó a tomar contacto con los problemas de la lingüística documental y la construcción de tesauros temáticos (14, 15 y 16). La idea de identificar conceptos para ser representados mediante "descriptores" y de considerar campos semánticos o de significación, con sus términos genéricos, específicos y relacionados fue altamente motivadora para arribar hasta el nivel de propuesta que aquí se realiza.

Por otra parte se efectuó un análisis y selección de los verbos castellanos que están relacionados de alguna manera con el agua. Con la ayuda de un diccionario de verbos se obtiene una primera lista de cuatrocientos verbos. Estos representan acciones que se realizan directamente sobre el agua (evaporar, conducir, precipitar, etc.); que se realizan sobre el relieve u otros objetos (canalizar, impermeabilizar, surcar, etc.) y finalmente que se refieren a fines últimos (regar, potabilizar, abrevar, etc.).

Otro aspecto de la búsqueda llevó a rescatar una idea que surgió de la propia necesidad y experiencia en un programa de expansión de la frontera agropecuaria en la Provincia del Chaco, Argentina, en 1977, (17). Al definirse las alternativas tecnológicas para la producción de agua para ganadería se utilizó el siguiente esquema:

En este esquema ya emerge en una primera aproximación un intento de clasificar las obras hidráulicas por su función principal. Asimismo existe un intento de estructuración con funciones antecedentes y consecuentes que se complementan para satisfacer la demanda.

Esta forma de organizar la tecnología no se encuentra en los manuales y catálogos existentes y ello podría ser una de las principales críticas a su enfoque.

El otro aspecto a superar debe considerar que están organizados desde la visión que posee cada disciplina en particular, por ejemplo la ingeniería hidráulica, forestal o agronómica. Es evidente que las técnicas hídricas son transdisciplinarias y que por lo tanto su campo de clasificación debe evitar las ópticas fragmentadas.

Fue muy motivadora la propuesta de W. M. Denevan, (18), con su intento de agrupar los restos arqueológicos según su función principal respecto del agua, que se cita en el Capítulo 4.

Finalmente, el aporte de la lingüística, con la definición de campos semánticos (1) termina por consolidar esta propuesta sobre los campos conceptuales de tecnología.

En el capítulo anterior se ha efectuado un análisis general de la teoría de sistemas (capítulo 5, 5) y su aplicación a los modelos de sistemas hídricos (capítulo 5, 6).

El proceso de recibir entradas y producir salidas, es lo que da función a un sistema. Si aplicamos este concepto general a cualquier sistema de aprovechamiento de agua vemos que, en pasos sucesivos, se lo puede hacer más complejo. Mediante verbos que representan acciones, se puede estructurar el conjunto de funciones necesarias a la función general o finalidad del sistema. Un esquema sencillo puede ser el siguiente:

Si imaginamos cómo cumplir cada una de las funciones (captar, traer acumular, sacar), veremos que lo podemos hacer de diversas formas y según las condiciones del lugar y el tipo de demanda que se deba satisfacer. Por ejemplo, puedo captar con una obra de toma, una perforación o un techo, según sea la entrada un curso de agua superficial, un acuífero o agua de lluvia.

Quiere decir que estas tecnologías participan de un espacio común, con independencia del origen de la oferta, de las otras funciones necesarias a la finalidad buscada y de la propia finalidad.

De aquí surge este primer intento de definición de campo conceptual de tecnología: es una abstracción o construcción conceptual, que como conjunto puede agrupar las acciones posibles para cumplir cierta función principal.

Un detalle muy importante de esta definición es que se refiere a agrupar acciones y no objetos materiales. Esto responde a la observación que se ha realizado al analizar los verbos.

El concepto de una función principal, puede ser significada mediante distintos verbos o acciones. Por ejemplo, SACAR puede incluir términos como: evacuar, vaciar, achicar, abatir, desagotar, secar, drenar, desaguar, etc.

Este conjunto de acciones participa de un espacio conceptual común que es el campo conceptual que los reúne. Pero estas acciones se realizan directa o indirectamente mediante obras; la utilización de artefactos, útiles, herramientas, aparatos; labores culturales; prácticas de cultivos; o métodos que sustentan conceptualmente la ejecución de la acción o la asignación de una función a un elemento componente del sistema. También es interesante señalar que las acciones posibles son intervenciones del hombre que puede afectar los distintos elementos del sistema natural, como se ha ejemplificado a lo largo del Tomo 2.

En este nivel de trabajo se ha podido identificar un grupo de posibles campos conceptuales de tecnología, a saber: limitar, almacenar, transportar, sacar, tomar, regular, distribuir, purificar, traer, recolectar, medir, conducir, proteger. La lista puede ser ampliada o modificada según las necesidades de cada lugar de trabajo. No es necesario compartir la selección de los términos que encabezan el campo conceptual.

Según el uso que se hace de la lengua castellana, en cada país o región, se puede utilizar el término que sea más significativo.

Otro detalle importante a señalar es que en algunos casos puede existir cierto grado de superposición entre los campos conceptuales. También se puede asumir que hay campos conceptuales que no están aún identificados. Otra posibilidad es que se considere que cierto campo conceptual es demasiado amplio y que sea conveniente diferenciarlo en dos o más conjuntos.

En los apartados siguientes se postulan las ventajas y potencialidades que poseen los campos conceptuales de tecnología; y se presentan, a modo de ejemplo, ocho campos conceptuales de tecnología para mostrar cómo se aplica este instrumento conceptual.

La idea de los campos conceptuales de tecnología fue presentada por primera vez en el Curso-Taller realizado en Los Rulos, Chile. Se deseaba conocer si los especialistas de distintas disciplinas veían en la propuesta la posibilidad de contar con un instrumento conceptual útil a su actividad cotidiana. La evaluación realizada fue positiva, por lo que se continuó con el desarrollo de la idea.

Los elementos básicos que justifican esta hipótesis de trabajo son:

De los campos conceptuales identificados, se han desarrollado a modo de ejemplo, sólo ocho.

Se considera que lo importante es comprender la metodología propuesta y adaptarla a las condiciones locales. Por ello es conveniente revisar y modificar los contenidos propuestos.

La estructura que se ha adoptado para cada campo conceptual sigue el siguiente desarrollo: a) campo conceptual; b) temas que abarca; c) acciones que representan este tipo de campo conceptual; d) acciones que materializan este campo conceptual; e) obras; f) artefactos (útiles, herramientas, aparatos); g) labores; h) prácticas; i) métodos; j) notas de alcance; y k) imágenes del campo conceptual.

La estructura propuesta puede ser ampliada con citas bibliográficas para cada una de las obras, artefactos, labores, prácticas y métodos. En nuestro caso se optó por no hacer las citas, dado que en cada lugar se posee una bibliografía particular que puede responder mejor a las necesidades locales.

También se podrían sugerir acciones relacionadas, funciones antecedentes y consecuentes, e incluir otro tipo de referencias a leyes físicas y fórmulas hidráulicas de base. Esta tarea se ha dejado para un trabajo más profundo que debe ser realizado por equipos transdisciplinarios.

En estos campos conceptuales, también se deberían incorporar las técnicas campesinas actuales y aquellas que provienen de las culturas de los primeros habitantes de cada región, además de aquellas que provienen del mundo moderno. La estructura de base propuesta permite hacerlo para cada caso. Las imágenes del campo conceptual que se incluyen sólo persiguen una intención motivadora. Se recomienda que en cada lugar se busquen y organicen las imágenes más apropiadas. Estas pueden ser fotos, gráficos o videos. Aquí sólo se ha efectuado un relevamiento general a modo de ejemplo:

Campo Conceptual: LIMITAR
Temas que abarca: Acto voluntario de diferenciar un ámbito o espacio donde el agua se ha de utilizar con finalidades específicas, según objetivos predeterminados.
Esta delimitación puede ser material o conceptual. Básicamente se crea artificialmente un adentro y un afuera. La frontera que se establece puede o no impedir el paso del agua o sólo regularla.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- delimitar - acotar - aislar
- demarcar - configurar - atajar
- clausurar - separar - defender
- compartimentar - impermeabilizar - contener
- dividir
Acciones que materializan este campo conceptual:
- amojonar - techar - regionalizar
- amurallar - tejar - compartimentar
- cercar - entoldar - bordear
- parcelar - terraplenar - sectorizar
Obras: muros, cercos, bordes, terraplenes, canales de guardia, mojones, cuadros, etc.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): invernaderos, tendaleros plásticos, techos, cercos móviles, cercos eléctricos, etc.
Labores: Cortafuegos, cortinas rompe-viento, cercas vegetales, etc.
Prácticas: Formas de construir muros con distintos materiales.
Formas de impermeabilizar por compactación. Mezcla de materiales y uso de materiales impermeabilizantes. Areas de uso diferencial como áreas de pastoreo, áreas de suelos agrícolas, áreas de reserva natural de flora y fauna. Los campesinos y poblaciones aborígenes poseen formas muy específicas de manejo y compartimentación del paisaje.
Métodos:
1) Topográficos: para delimitar propiedades o ejecutar obras de magnitud.
2) Análisis de sistema y modelización: cuando la delimitación es conceptual y se efectúa como en la representación del sistema hídrico (capítulo 5).
3) Geográficos: en el caso de estudios de cuencas, o regiones de mayor tamaño, se usan mapas y fotografías aéreas.
Notas de alcance: en este campo conceptual se incluye toda aquella actividad que signifique separar un espacio de otro, en función del movimiento o uso del agua. La construcción del mismo se basa en la comprensión de la dinámica diferencial del ciclo del agua en los distintos espacios, sea ésta derivada de una acción artificial o de las condiciones naturales. Su aplicación se expresa en forma concreta en el mundo físico, y en forma abstracta en el campo de la conceptualización y modelación de la realidad.
Todas las sugerencias dadas en el Tomo 2, para la lectura del paisaje son fundamentales. Asimismo, la construcción de modelos de sistemas hídricos (Tomo 3, capítulo 5) es pertinente a este campo conceptual.
A continuación se ejemplifica una forma de ordenar las imágenes del campo conceptual.

Campo Conceptual: ALMACENAR - ACUMULAR
Temas que abarca: Se refiere a la acción y al efecto de guardar agua en un espacio físico determinado.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- acumular - recargar - guardar
- infiltrar - reservar - llenar
Acciones que materializan este campo conceptual:
- embalsar - anegar - barbechar
- enlagunar - inundar - excavar
- represar - depositar - humedecer
Obras: Son aquellas que construyen el lugar donde se guarda el agua: cisternas, embalses, jagüeyes, represas, tanques, reservorios para riego de auxilio, estanques, terrazas, andenes, metepantli, etc. También se refiere a obras que aumentan el efecto natural de guardar agua, como las zanjas de infiltración, terrazas, pozos y perforaciones de recarga, obras de manejo de cuencas y vertientes.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos) : tanques, vasijas, tanques australianos, envases plásticos, bolsas de PVC o neoprene, etc.
Labores: Formas de labranza de la tierra que mejoran la infiltración. Trabajos en curvas de nivel. Abonos verdes. Cultivos en fajas. Surcos en contorno. Corrugado, labranza vertical, etc.
Prácticas: Forestación y reforestación. Protección de vertientes. Areas de reserva natural. Formas y técnicas de construcción de obras y artefactos impermeables.
Métodos:
1) Métodos de diseño de obras de ingeniería.
2) Métodos de manejo de cuencas y vertientes.
3) Métodos de conservación de agua y suelo.
Notas de alcance: Básicamente hay cinco lugares para almacenar agua: 1) en el relieve, 2) en artefactos específicos, 3) en el suelo, 4) en los acuíferos, y 5) en la vegetación.
El acto de guardar agua en cada uno de esos lugares, recibe denominaciones diferentes. La finalidad de las acciones es similar. Guardar agua en un momento para usarla en otro. Es decir, tienen por finalidad resolver problemas temporales. Hay otro lugar donde se acumula el agua en forma natural y es la atmósfera, pero es mínima la influencia que una acción local puede tener sobre esta acumulación. También el agua se acumula en los vegetales, pero esto se transforma en uso del agua, cuando es asimilada biológicamente. El agua que es interceptada por la vegetación, en una lluvia, y queda retenida por hojas, tallos y troncos, sí es almacenamiento.
Dado que las acciones tienden a controlar el almacenamiento, se puede entender como una forma de transformar acumulación no controlada en acumulación controlada. (A ¢ Æ Ac). Del mismo modo, escurrimiento superficial que es infiltrado a los acuíferos, significa transformar transferencias no controladas en transferencias controladas (T ¢ Æ Tc). Ambos casos son dos nuevos ajustes sociales de regulación detectados durante la realización de los talleres y la elaboración de este Tomo 3.
A continuación se propone una forma de ordenar las imágenes de este campo conceptual.

Campo Conceptual: TRANSPORTAR - CONDUCIR
Temas que abarca: Se refiere a las acciones y efectos de llevar agua de un lugar a otro, independientemente de la fuente de origen, de la demanda y de los objetivos que se deseen satisfacer.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- transportar - llevar - conducir - trasladar
- traer - conectar - transferir - dirigir
Acciones que materializan este campo conceptual:
- encauzar - entubar - alcantarillar
- acequiar - canaletear - canalizar
- cunetear
Obras: Canales, acequias, cunetas, zanjas, alcantarillas, acueductos, etc.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): Caños, tubos, mangas, mangueras, canaletas, canoas, carros aguateros, máquinas y herramientas zanjadoras. Aperos animales para transporte de agua, etc.
Labores: Apertura de acequias con arado de mancera.
Prácticas: Formas y organización para construir canales, acequias, acueductos, etc. formas de trazar los canales con una guía de agua para mantener el máximo nivel con una inclinación adecuada. Compactación e impermeabilización de obras de conducción.
Métodos:
1) Métodos de cálculos de canales, tuberías, conductos, etc.
2) Métodos topográficos para trazar obras en el terreno.
3) Métodos constructivos de obras de ingeniería.
Notas de alcance: Básicamente se incluyen todas las formas que permiten transportar agua. Por ello el término "conducto" es representativo. Pero el concepto es un poco más amplio, pues significa el transporte del agua. De este modo, el transporte manual, con animales, con vehículos, son formas de resolver el problema de desajuste espacial. Todas las acciones que permitan mejorar la eficiencia de conducción deben incluirse en este campo conceptual.
A continuación se ordenan las imágenes de este campo conceptual.

Campo Conceptual: SACAR
Temas que abarca: Acciones que tienden a eliminar los excedentes de agua de un ámbito o espacio determinado, en forma voluntaria y consciente.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- evacuar - abatir - deprimir
- vaciar - desagotar - desalojar
- exportar - secar - achicar
Acciones que materializan este campo conceptual:
- desaguar - asolear - enlomar - descharcar - airear - transvasar - drenar - altear
- cunetear - percolar - acamellonar
Obras: Canales, acequias y zanjas de drenaje y desagüe. Perforaciones y pozos para deprimir niveles freáticos. Drenes subterráneos. Campos elevados. Vertederos. Rebalses.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): Caños y tuberías porosas para drenar. Perforaciones múltiples (well points). Bombas de desagüe. Subsoladores, etc.
Labores: Camellones, Subsolado, Arada profunda. Zanjeo con herramientas de labor, etc.
Prácticas: Forestación para desecar pantanos. Remoción del suelo para aireación. Cultivos de alto consumo de agua para deprimir freáticas altas o incrementar evaporación.
Métodos:
1) Métodos de cálculo y diseño de sistemas de drenaje.
2) Métodos de cálculo y diseño de abatimiento de acuíferos.
3) Cálculos de equipos de bombeo para desagüe.
Notas de alcance: Básicamente se refiere a ajustes sociales de regulación que tienden a transformar una acumulación en transferencia (A Æ T). Estas acumulaciones se pueden producir en el relieve o en el suelo. Por ello, gran parte de las obras trasladan el agua a otro lugar donde no moleste. Esos lugares pueden ser otras áreas del relieve, la atmósfera y los acuíferos o estratos más profundos. Se utiliza la propia energía del relieve, se suma energía por bombeo, se utiliza la energía atmosférica (sol o viento, para evaporar), o la energía biológica para evapotranspirar. También se aplica este campo conceptual a problemas espaciales y temporales, cuando hay exceso de agua en el mismo lugar y tiempo. El trasvasamiento de una cuenca, donde hay exceso de agua a otra que pueda recibirlos, también puede ser incluido aquí.

Queda por resolver si las pérdidas de agua que ocurren naturalmente sin posibilidad significativa de evitarlas o controlarlas, también pueden ser incluidas. Podrían ser clasificadas como "salidas no controladas" Es el caso de la percolación y la evaporación. Se sabe que ciertos cationes como el potasio, actúan en el funcionamiento de los estomas, por lo que su regulación permite aumentar la evapotranspiración.

Campo Conceptual: TOMAR - CAPTAR
Temas que abarca: Acción y efecto de captar, (coger), agua de alguna fuente, en forma voluntaria y consciente, con un fin determinado.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- captar - derivar - condensar - cosechar
- tomar - importar - colectar - recibir
- extraer - precipitar - recoger
- alumbrar - aportar - juntar
Acciones que materializan este campo conceptual:
Se repiten los términos anteriores. Sólo se han detectado pocos términos que materializan el campo:
- perforar
- cavar
Es muy posible que esto se deba a que las obras mismas tienen esta denominación: derivación, captación, obra de toma, etc.
Obras: Bocatoma, toma, desviación, derivación, perforación, pozo, galería filtrante, zanjas de recolección, acequias de ladera (para captar aguas de escorrentía). Muros de piedra para condensar agua, etc.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): Cañería de succión, sifón móvil, "atrapa-nieblas", bombas en general, techos y plateas de captación de agua de lluvia.
Labores: Microcuencas de recolección de agua de lluvia. Captación "in-situ" del agua de lluvia para cultivos de secano.
Prácticas: Compactación de suelos para usarlo como platea de captación de agua de lluvia. Sobrepastoreo, en cuencas de aporte.

Lluvia artificial. Todas las formas de preparación del suelo para cultivos de secano.

Métodos:
1) Cálculos y diseño de obras hidráulicas.
2) Métodos constructivos de obras de ingeniería.
3) Métodos hidrogeológicos para alumbrar acuíferos.
Notas de alcance: El agua se toma o capta desde una fuente que puede ser superficial, subterránea, o atmosférica. Generalmente no se visualizan ciertas ofertas, que pueden ser importantes. Las aguas de escorrentía pueden aportar volúmenes considerables. La neblina es una oferta que hasta hace poco tiempo estaba desapercibida.
Un acuífero freático profundo se puede captar con perforaciones, pero también se pueden usar plantas freatófitas y lograr cierta producción por captación directa. En Chile y Perú, los antiguos usaron "campos hundidos" para captar con las raíces, la humedad de la franja de capilaridad. Esta función de captar o tomar es el primer paso para adecuar la oferta natural.
Las imágenes del campo conceptual se muestran a continuación .

Campo Conceptual: REGULAR O ADECUAR ENERGIA
Temas que abarca: Se refiere a las acciones y efectos que aumentan o disminuyen el nivel energético del agua. Consecuentemente ello determina modificaciones en el flujo y la acumulación.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- elevar - disipar - retardar - impulsar
- aminorar - mitigar - subir - atenuar
- levantar - disminuir - impeler
Acciones que materializan este campo conceptual:
- bombear - asolear - amortiguar - deshidratar
- regular - calentar - sombrear - succionar
Obras: Embalses, diques, tanques, barreras y otros obstáculos al escurrimiento de las aguas. Persiguen también la finalidad de elevar el nivel del agua. Las terrazas aminoran la velocidad de escurrimiento. Saltos de agua, rápidos. Gaviones, protección de riberas, etc.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): equipos de bombeo, norias, bombas manuales, molinos. Compuertas fijas y móviles, etc.
Labores: Todos los sistemas de labranza que disminuyen erosion hídrica de los suelos. Barreras vivas. Abonos verdes.
Prácticas: Sombreado de cultivos. Orientación de cultivos, para aumentar o disminuir evaporación. Cobertura vegetal. Implantación de praderas. Canales vegetados.

Métodos:

1) Cálculos y diseños de obras hidráulicas.
2) Cálculos y diseños para conservación de suelo.
3) Especificaciones para equipos de bombeo.
Notas de alcance: El control y la regulación de la energía del agua está presente en todas las acciones que se realizan con el agua. Cualquier transformación de acumulación a transferencia o de transferencia a acumulación (A Æ T) ó (T Æ A), implica que energías no controladas se deben controlar (E ¢ Æ Ec). Los cambios de calidad también significan un cambio en el nivel energético, pero se los ha separado como un campo conceptual distinto, aunque posee cierta superposición con éste. El calentamiento de aguas de deshielo previo a ser utilizado por las plantas, es una regulación energética. Asimismo las acciones que incrementan o disminuyen la evaporación desde el suelo.
La regulación se refiere en definitiva a una función de control, sea del nivel de acumulación, de la magnitud del flujo y de la energía en juego. Esta función de regulación-control puede obtenerse por varios medios:
a) En forma natural: cuando no es necesario intervención del hombre, pues los elementos naturales logran la regulación deseada. Ejemplo: suelos bien drenados.
b) Fáctica de diseño: al momento que se materializa la obra física o artefacto, quedan definidos los parámetros de regulación de flujo, energía y almacenamiento. Luego, no requieren otra intervención del hombre, salvo para su mantenimiento. Ejemplo: terrazas, tamaño y pendiente de canales.
c) Manual: requiere intervención del hombre con aporte de su propia fuerza de trabajo y utilización de útiles simples. Ejemplo: azadas y palas para tapar canales de riego en cada turno, baldeo de pozos, etc.
d) Asistida: hay aplicación de energía externa al hombre por uso de equipos accionados con fuerza motriz de motores o animales. Ejemplo: equipos de bombeo y riego, norias.
e) Automática: responde a un programa preestablecido. Ejemplo: válvula que se cierra por acción de un flotante.
f) Controlada automáticamente o cibernéticamente, son equipos que poseen ciclos de control con retroinformación que permite corregir desviaciones respecto a valores prefijados.
A continuación se muestran algunas imágenes del campo conceptual.

Campo Conceptual: DISTRIBUIR
Temas que abarca : Es la acción y el efecto de suministrar el agua, en forma tal que ésta pueda ser utilizada por las personas, los animales o las plantas. Es el paso final para satisfacer la demanda. Esto supone que previamente se han adecuado la calidad, la cantidad, la oportunidad y la energía.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- mojar - abastecer - dotar
- humedecer - suministrar - anegar
- proveer - embeber - aplicar
Acciones que materializan este campo conceptual:
- regar - bañar - embotellar
- rociar - amelgar - envasar
- irrigar - baldear - surcar
Obras: Marcos partidores, terrazas de distinto tipo, sistematización de suelos para riego. Riego californiano, etc.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): Irrigación con equipos por aspersión, goteo, potes porosos, goteo "xique-xique", tuberías con aberturas regulables (pipe-gate), sifones, bebederos, etc.
Labores: Riego por surco, con pendiente y en contorno. Surcos tipo corrugación. Melgas. Bordos.
Prácticas: Riego manual, con regadera, con aspersor manual. Baldeo de pozos para abrevar animales.
Métodos:
1) Cálculo y diseño de los sistemas de riego.
2) Métodos de diseño de obras ingeniería.
3) Cálculo de las demandas de agua de los cultivos.
4) Normas de aplicación del agua.
Notas de alcance: La distribución es el paso final, luego que el agua ha sido adecuada en su calidad, cantidad, oportunidad y energía. Busca la distribución más homogénea posible, tanto espacial como temporalmente. Esto ocurre también en los sistemas de riego localizado, pero en el espacio que ocupan las raíces.
En definitiva, cambia una transferencia en acumulación (T Æ A), sea que acumule en el suelo, en los bebederos o en cada lugar donde se efectuará el uso. Crea una acumulación de agua que puede ser utilizada directa e instantáneamente.
A continuación se muestran algunas imágenes del campo conceptual.

Campo Conceptual: PURIFICAR
Temas que abarca: Todas aquellas acciones y efectos que mejoran la calidad del agua que va a ser destinada a algún uso, tanto en sus aspectos físicos, químicos o biológicos.
Acciones que representan este tipo de campo conceptual:
- purificar - decantar - potabilizar - depurar
Acciones que materializan este campo conceptual:
- filtrar - hervir - clorar - clarificar
- desarenar - destilar - desalar - decolorar
- descarbonatar - precipitar - flocular
Obras: Desarenadores, decantadores, filtros, etc.
Artefactos (útiles, herramientas, aparatos): filtros, dosificadores de productos químicos, recipientes para hervir agua, etc.
Labores: zanjas de infiltración.
Prácticas: uso de semillas o plantas locales para clarificar el agua.
Métodos:
1) Cálculos y diseños de ingeniería sanitaria.
2) Cálculos y análisis químicos y biológicos.
3) Normas de calidad química y bacteriológica para distintos usos.
Notas de alcance: El control químico y bacteriológico del agua es fundamental para la salud de las familias, animales y cultivos. Las normas de calidad para distintos usos ayudan a buscar soluciones mediante la mezcla de aguas de distinta calidad. Ello puede aumentar la oferta disponible.
Se debería decidir si se incluye en este campo conceptual las acciones donde el agua interviene como solvente o "limpiador de impurezas". Si es así, se tendrían que incluir acciones como lavar, limpiar, lixiviar. El riego para lavado de suelos sería un ejemplo concreto.
A continuación se muestran algunas imágenes del campo conceptual.

Bibliografía

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