Conferencia Mundial sobre la Ciencia
En 1999, la UNESCO en colaboración con el Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU), organizaron, en la ciudad de Budapest, la Conferencia Mundial sobre la Ciencia (WSC) para el Siglo XXI: Un Nuevo Compromiso. Su objetivo fue contribuir a reforzar el compromiso de los Estados Miembros de la UNESCO y otros interesados principales, en la educación científica y en las actividades de investigación, desarrollo e innovación, así como en la definición de una estrategia merced a la cual la ciencia y la tecnología, respondan adecuadamente a las necesidades y aspiraciones de la sociedad en el siglo XXI.
Durante la fase preparatoria en un total de 69 reuniones, organizadas alrededor del mundo, entre junio de 1995 y junio de 1999, UNESCO e ICSU invitaron a sus diferentes contrapartes para tomar conciencia sobre la ciencia y generar un debate general a nivel mundial. Las recomendaciones, incluidas en los reportes de las reuniones, formaron parte de los documentos base en la Conferencia Mundial sobre Ciencia, de esta manera se aseguraba que los diferentes actores, aunque no tuvieran presencia física, vieran plasmados sus aportes dentro del evento.
La Conferencia estaba dirigida e involucró los gobiernos nacionales e instituciones, educacionales y de investigación, miembros de la comunidad científica, el sector industrial, organizaciones intergubernamentales y organizaciones científicas internacionales no gubernamentales, así como a los medios de comunicación y el público en general. Todos los actores con un vasto interés en la ciencia y su rol en el desarrollo de la sociedad fueron bienvenidos como participantes activos en el proceso de la Conferencia.
Las conclusiones de la WSC se recogieron en dos documentos principales:
(1) la Declaración sobre la Ciencia y el Uso del saber Científico, en la que se recalca la necesidad de un empeño político respecto de las tareas científicas y con miras a la solución de los problemas que se plantean en las relaciones entre la ciencia, la tecnología y la sociedad; y
(2) el Programa en Pro de la Ciencia: Marco General de Acción, que constituye una guía para fomentar las actividades conjuntas en materia científica que está relacionada con la utilización de la ciencia y la tecnología a favor del desarrollo humano sostenible, en armonía con el medio natural.
Ambos documentos fueron adoptados por consenso por todos los participantes de la Conferencia Mundial para la Ciencia, al igual que por los Estados Miembros de la UNESCO en la XXX Conferencia General celebrada en París en 1999.

